Experta en Asia: Dra. Tamaki Horii

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¿Cómo te interesaste por la robótica de limpieza?

Actualmente soy el director de la División de Innovación Empresarial de Obayashi Corporation. Nuestra división crea nuevas oportunidades de negocio y amplía la cartera del Grupo Obayashi. Hasta ahora, hemos creado tres empresas derivadas. Una de ellas, PLiBOT, ofrece soluciones robóticas para los sectores de la construcción y la fabricación. Oprizon, Ltd. ofrece servicios de edificios inteligentes, entre los que se incluyen sistemas de redes, automatización de reuniones y seguimiento del consumo energético. Recientemente hemos puesto en marcha un nuevo equipo de proyectos de centros de datos, y hay entre 20 y 30 proyectos en marcha bajo mi dirección. Nuestro objetivo es crear una o dos empresas derivadas cada año.

El sector de la construcción se enfrenta a una escasez de mano de obra debido al descenso y al envejecimiento de la población, lo que hace que las soluciones robóticas sean fundamentales para impulsar la productividad. Sin embargo, la implantación de robots en las obras sigue siendo un reto. Para hacer frente a esta situación, hemos creado una empresa dedicada al desarrollo de tecnología robótica para la construcción, la industria manufacturera y otros sectores. Nuestra solución consiste en que los robots trasladen materiales durante la noche, optimizando el ciclo de trabajo de 24 horas mediante la sincronización del trabajo humano con la robótica. También hemos creado una plataforma para controlar los robots y los equipos de la obra, lo que garantiza una coordinación eficiente. Inicialmente, nos centraremos en sectores estables como la fabricación para evitar las fluctuaciones estacionales de la demanda en la construcción. Una vez consolidados, tenemos previsto expandirnos al sector de la construcción.

¿Tienes robots en casa?

Sí, una Cleanfix Navi S170.

¿Cómo lleva a cabo tu empresa la comercialización
robots de limpieza al mercado?

En la construcción, la seguridad empieza por mantener limpia la obra. Nos han enseñado que una obra limpia es esencial para la seguridad, ya que permite a los trabajadores ver la disposición de los elementos y evitar riesgos. En Japón, esto es una parte fundamental de nuestro enfoque de la construcción. Sin embargo, a menudo resulta difícil encontrar mano de obra para las tareas de limpieza, por lo que estamos estudiando la posibilidad de utilizar robots para que se encarguen de ello. La robótica es una de nuestras primeras iniciativas para mejorar la seguridad y la eficiencia en las obras.

¿Tienes alguna estrategia para estar al tanto de las novedades del mercado, ver qué nuevos robots hay y cómo probarlos?

Hemos establecido una estrecha relación con dos o tres empresas de capital riesgo, y nos reunimos periódicamente para intercambiar información sobre las startups y sus soluciones robóticas. Cuando surgen oportunidades de pruebas de concepto (POC), ofrecemos obras de construcción para nuestro propio uso y el de nuestras filiales, incluidas las de Estados Unidos y el sudeste asiático. Esto nos permite probar y evaluar qué robots están listos para su implementación en las obras.

¿Dónde se encuentran las flotas más grandes de su mercado y por qué?

Los robots suelen utilizarse fuera del horario laboral, por ejemplo, a partir de las 17:00, ya que todavía es poco habitual verlos trabajando durante el horario habitual. Las instalaciones de gran envergadura, como los aeropuertos o los circuitos de carreras, son entornos ideales para los robots, ya que abarcan superficies muy extensas. Desplegar trabajadores humanos en estos espacios requeriría contratar a muchas personas, lo que convierte a los robots en una solución más eficiente con menores costes de transición. Otro caso de uso es en entornos con condiciones difíciles, como una fábrica de cerveza, donde el polvo u otras partículas están constantemente en el aire y resulta difícil limpiar el suelo. En tales situaciones, los robots pueden funcionar bien, manteniendo eficazmente la limpieza en estos entornos especializados.

¿Y qué hay de otros sectores? Por ejemplo, ¿los hospitales y la asistencia sanitaria en general?

En la actualidad, los robots aún no se utilizan en los hospitales, especialmente en Japón, debido a limitaciones como la estructura de varios pisos de los hospitales urbanos. Sin embargo, la demanda de robots en el sector sanitario es elevada, sobre todo debido al envejecimiento de la población y a la escasez de mano de obra. Tareas como trasladar a los pacientes de una cama a otra o ayudar a las personas mayores en sus actividades cotidianas suponen un gran esfuerzo físico para el personal, y los robots podrían contribuir a aliviar esta carga. Además, los estrictos protocolos de limpieza de los hospitales, especialmente en entornos sensibles a los virus, constituyen otro ámbito en el que los robots podrían resultar útiles. En general, la necesidad de soluciones robóticas en el sector sanitario es significativa.

¿Cómo describirías tu mercado en comparación con otros mercados o continentes?

Cuando visité un hospital en Singapur, observé un uso generalizado de robots, lo cual me pareció bastante impresionante. La diferencia fundamental es que el Gobierno apoya e incentiva activamente el uso de robots, lo que ha contribuido a acelerar su adopción en las empresas emergentes. Ojalá el Gobierno japonés pusiera en marcha iniciativas similares. También visité China, donde la política gubernamental desempeñó un papel significativo en el impulso del crecimiento de las empresas emergentes. Muchas empresas de allí destacaban que alinear sus soluciones con las políticas gubernamentales era crucial para el éxito. Dado que la robótica sigue siendo una tecnología emergente, el apoyo del gobierno y de las organizaciones es esencial para el crecimiento del mercado. Otro factor crítico es el cambio de mentalidad y de procesos necesario para integrar los robots. Los robots no están pensados para sustituir por completo a los humanos, sino para trabajar junto a ellos. Adaptar los procesos de trabajo para aprovechar lo que los robots pueden hacer, al tiempo que se permite a los humanos centrarse en las tareas para las que están mejor preparados, es crucial para adoptar con éxito las soluciones robóticas.

¿En qué aspectos difiere la mentalidad norteamericana o europea de la mentalidad asiática o japonesa?

La mentalidad respecto a la robótica varía considerablemente de una región a otra. En Estados Unidos se adopta un enfoque agresivo: en cuanto quedan claras las ventajas de un robot, lo incorporan rápidamente. Por el contrario, Japón tiende a ser más cauteloso y reacio al riesgo, especialmente ante la incertidumbre. Por ejemplo, se presta mucha atención a posibles problemas como que los robots puedan lesionar accidentalmente a personas o causar daños materiales. Aunque el riesgo sea bajo, Japón se muestra más reacio a seguir adelante sin pruebas sólidas de que esos problemas sean improbables. Por el contrario, Europa logra un equilibrio entre Estados Unidos y Japón con un enfoque más estratégico respecto a la adopción de la robótica. Tienden a ser más mesurados y reflexivos, incorporando los robots de una manera que se ajuste a los objetivos a largo plazo al tiempo que gestionan los riesgos.

¿Cuánto nos queda para que se generalice
introducción generalizada de los robots de limpieza? ¿Qué nos dirá
nos dirá «The Biggest Fleet» dentro de un año, cinco años,
diez años?

Creo que Japón experimentará cambios significativos en los próximos cinco a diez años, sobre todo a medida que la población siga disminuyendo y la tasa de natalidad siga bajando. Japón ya ha alcanzado un punto de inflexión demográfico, y es probable que la población siga reduciéndose durante las próximas décadas. El sector de la construcción está en pleno auge, en parte debido al rápido crecimiento económico de los años setenta y ochenta, que dio lugar a importantes inversiones en infraestructuras. Muchas de estas instalaciones están ahora envejeciendo y necesitan ser sustituidas. Esto supone una oportunidad para que los propietarios privados y el Gobierno reconstruyan o modernicen las infraestructuras, una tendencia que debería continuar durante los próximos cinco a diez años. Los propietarios de las instalaciones deberían sustituir las infraestructuras antiguas y replantearse cómo gestionarlas de forma más eficiente. En el futuro, las tareas de mantenimiento, como la limpieza, podrían automatizarse con robots, y los datos podrían gestionarse de forma más inteligente, utilizando software para supervisar y controlar las instalaciones de manera más eficaz. Así pues, aunque estos cambios aún están en fase incipiente, creo que se generalizarán en los próximos cinco a diez años.

¿Cuáles son los mayores obstáculos que deben superar
tienen que superar?

El precio es, sin duda, un reto clave a la hora de vender robots, sobre todo en lo que respecta a los costes de sustitución. Siempre nos preocupa cómo hacer que los robots sean asequibles sin perder calidad. Sin embargo, hay una relación de compensación: cuantas más unidades vendamos, más podremos reducir el coste por robot. El verdadero reto es encontrar a los primeros usuarios, es decir, aquellos que se entusiasmen con la idea y estén dispuestos a adoptar la solución rápidamente. En lo que respecta a los robots de limpieza, la principal complejidad radica en la interfaz de usuario. Aunque a los clientes les encante la solución, los usuarios diarios, como los conserjes, a menudo no están familiarizados con los ordenadores ni con la robótica. Simplificar estos procesos será fundamental para mejorar la experiencia general del usuario. Por lo tanto, la interfaz debe ser lo más sencilla e intuitiva posible. Lo ideal sería que pudiéramos facilitarles la comprensión del funcionamiento del robot sin necesidad de conocimientos especializados.

¿Qué nos depara el futuro de la robótica de limpieza? ¿Cuál es el siguiente paso en la automatización de la limpieza tras el aspirado y el fregado en húmedo?

Un ámbito que me parece especialmente interesante es el uso de robots para limpiar espacios estrechos, como tuberías y conductos. Esto supone un verdadero reto en Japón debido al envejecimiento de las infraestructuras, en particular de las tuberías de agua y alcantarillado instaladas hace muchos años. El mantenimiento de estas tuberías supone una carga considerable para el Gobierno, y los robots de limpieza podrían ofrecer una posible solución. Si se desarrollaran robots de este tipo, podrían despertar un gran interés por parte de los organismos gubernamentales que se ocupan de estos problemas de infraestructura.

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